|
Es Dur es notable por varias razones, una de las cuales es su
longitud: mientras que la mayoría de las canciones épicas de Yoshiki
duran al menos seis minutos, ésta dura precisamente 1:53. Pero
incluso en tan corto tiempo logra desenvolverse majestuosamente como
cualquier movimiento sinfónico, acercándose escalofriantemente hacia
uno con discordantes acordes como el solo de Art of Life. Es Dur es
un perfecto microcosmos de la composición clásica de Yoshiki,
además de tener su propio toque de agonía distintivo.
|